Suelos, paredes, escaleras y muebles de obra en una sola superficie continua, sin juntas. Lo aplicamos a mano desde Manacor para viviendas, locales y proyectos de interiorismo en toda la isla.

El microcemento es un revestimiento continuo a base de cemento, resinas y pigmentos que se aplica en capas finas, normalmente de dos a tres milímetros en total, sobre suelos, paredes, techos y piezas de obra. El resultado es una superficie sin juntas, con la textura mineral y los matices de la llana que ninguna baldosa puede imitar.
Como apenas añade grosor, en muchas reformas se aplica directamente sobre el pavimento existente, sin demoler ni cambiar puertas, siempre que el soporte esté firme. Al no tener juntas se limpia con facilidad. Y permite llevar el mismo material del salón a la escalera, al baño, a la terraza o incluso a la piscina, algo que combina muy bien con la piedra, el marès y la cal de la arquitectura de la isla.
Cada superficie es artesanal: el tono, las veladuras y el movimiento varían ligeramente de un trabajo a otro. Eso es justamente lo que buscan nuestros clientes.
Un suelo de microcemento une espacios: salón, cocina y pasillo se leen como una sola pieza. En paredes y techos permite envolver una habitación entera en el mismo acabado, como en el dormitorio de la primera imagen, donde suelo, paredes y techo comparten material.
Trabajamos sobre baldosa, hormigón, mortero o placa de yeso. Preparamos el soporte con imprimaciones y malla cuando hace falta, y terminamos con un sellado adaptado al uso: más resistente en zonas de paso y cocinas, mate o satinado según el efecto que busques.
En la escalera es donde el microcemento marca la diferencia. Huella, tabica y zanca quedan cubiertas en continuo, sin cantoneras ni perfiles, y los peldaños pueden adoptar cualquier forma: rectos y minimalistas, en caracol o curvos y esculpidos como los de las fotos. En las huellas usamos acabados con más resistencia al desgaste y, si se desea, textura antideslizante.
Además de superficies, creamos piezas: mesas de centro, pufs cilíndricos, bancos corridos, sofás de obra, estanterías y separadores de ambientes. Se revisten con el mismo microcemento del suelo, de modo que parecen nacer de él. En exterior, en porches, terrazas y zonas chill-out, trabajamos también con tonos tierra que dialogan con el paisaje y con la tematización en piedra del entorno.
En zonas húmedas el microcemento sustituye al alicatado: paredes de ducha, suelos, encimeras y frentes de cocina sin una sola junta donde se acumulen cal o suciedad. La clave está en el sistema completo, con impermeabilización, capas de microcemento y un sellador resistente al agua, y en respetar los tiempos de secado. En baños de uso intensivo recomendamos siempre sellados de alta resistencia a manchas y productos de limpieza.
El microcemento no tiene por qué ser gris y liso. Con veladuras, pigmentos y superposición de capas conseguimos efectos de hormigón envejecido, pátinas oxidadas o superficies casi pictóricas, como estos paneles y paredes. Cada acabado se prueba antes sobre una muestra para que veas el tono real con la luz de tu casa. En nuestro showroom de Manacor puedes ver y tocar colores y texturas.
Un ejemplo de reforma integral: un local con ladrillo visto, instalaciones a la vista y solera de hormigón se convirtió en un loft de planta abierta. Una vez cerrados tabiques y trasdosados, revestimos suelos y paredes con microcemento claro, de modo que cocina, baño y altillo comparten una misma superficie continua.
Un buen microcemento depende más de la preparación que de la última capa. Por eso seguimos siempre el mismo orden.
Vemos la obra, medimos y revisamos el soporte. Puedes elegir color y textura en el showroom.
Sistema, acabado, sellado y calendario, por escrito y sin compromiso.
Reparación, imprimación y malla donde haga falta, respetando juntas de dilatación.
Capas finas a llana, con sus tiempos de secado y lijado entre una y otra.
Sellado según el uso de cada zona e indicaciones claras de limpieza y mantenimiento.
Depende del estado del soporte, del tipo de superficie (un suelo diáfano no tiene la misma complejidad que una escalera o un baño), del sistema elegido y del acabado. Por eso preparamos cada presupuesto después de ver la obra o de recibir planos y fotos, siempre sin compromiso.
En la mayoría de los casos, sí. Si la baldosa está bien adherida y sin grietas estructurales, se rellenan las juntas, se aplica imprimación y malla y el microcemento se coloca encima, sin escombros y sin tener que rebajar puertas.
Un microcemento bien aplicado sobre un soporte estable no debería agrietarse. Las fisuras casi siempre vienen del soporte: juntas de dilatación que no se han respetado, movimientos de la estructura o humedad. Por eso la preparación es la parte más importante del trabajo.
Sí, con el sistema adecuado: impermeabilización previa, microcemento apto para zonas húmedas y un sellador resistente al agua y a los productos de limpieza. Así se pueden revestir paredes de ducha, suelos y encimeras sin juntas.
Depende de los metros y del número de capas, porque entre capa y capa hay que respetar los tiempos de secado. En el presupuesto te indicamos un calendario concreto para tu proyecto.
Basta con agua y jabón neutro. Conviene evitar productos abrasivos y lejía concentrada. En zonas de mucho paso, el sellado se puede renovar con los años sin rehacer el revestimiento.
Sí. Trabajamos en toda Mallorca y en el resto de Baleares, y realizamos proyectos seleccionados en otros países de Europa.
El microcemento es uno de nuestros tres oficios. Muchos proyectos los combinan.
Cuéntanos qué quieres revestir, suelo, escalera, baño o una casa entera, y te preparamos un presupuesto sin compromiso. Si lo prefieres, ven a ver las muestras a nuestro showroom de Manacor.
Showroom 3Pols+34 (609) 50 39 55
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